A su paso por Logroño, el Camino de Santiago Francés ofrece a los peregrinos una inmersión en la cultura del vino de La Rioja. La ciudad, atravesada por el río Ebro, cuenta con un casco antiguo animado, destacando la Concatedral de Santa María de la Redonda con sus singulares agujas gemelas. La famosa Calle Laurel invita a degustar los vinos de la región acompañados de deliciosos pinchos. Logroño es una parada vibrante donde la tradición jacobea se mezcla con la alegría de vivir riojana.
Asistencia sanitaria (emergencias/ urgencias/ centros de salud)
Empresas de reparación bicicletas
Profesionales: fisioterapeutas/ masajistas
Seguridad (policía)
Restauración- gastronomía local
Guías prácticas (sellado de credencial)
Asistencia en viaje (agencias de viaje especializadas)
Ventajas en acceso a monumentos
Movilidad y transporte
Albergues y alojamiento